Rebalanceo de cartera sin pagar de más
Cuánto comprar o vender de cada activo para volver a tus porcentajes objetivo, y cómo hacerlo con aportaciones nuevas para no tributar.
Tu cartera vs allocation objetivo
| Activo | Valor actual € | Objetivo % |
|---|---|---|
Acciones de rebalanceo
Total cartera: 53.000,00 €
| Activo | % Actual | % Objetivo | Valor objetivo | Acción |
|---|---|---|---|---|
| MSCI World (acumulación) | 56,60 % | 60,00 % | 31.800,00 € | +1800,00 € comprar |
| Emergentes | 15,09 % | 15,00 % | 7950,00 € | -50,00 € vender |
| Bonos Eurozona | 22,64 % | 20,00 % | 10.600,00 € | -1400,00 € vender |
| Oro | 5,66 % | 5,00 % | 2650,00 € | -350,00 € vender |
Tip: rebalancea usando aportaciones nuevas hacia los infraponderados. Evitas vender y pagar plusvalías.
¿Qué es esto y cómo se usa?
Con el tiempo, lo que más sube acapara más peso del que querías. Una cartera que empezó siendo 60% bolsa y 40% bonos puede acabar en 75/25 sin que hayas tocado nada, y eso significa que estás asumiendo más riesgo del que decidiste, justo después de las subidas. Rebalancear es devolverla a sus porcentajes: aquí sale cuánto comprar o vender de cada activo.
La parte que casi ninguna calculadora extranjera tiene en cuenta es la fiscal. En España vender genera una ganancia que tributa en la base del ahorro, así que rebalancear vendiendo lo que ha subido tiene un coste inmediato en impuestos. Siempre que puedas, rebalancea con aportaciones nuevas: compra lo que va por debajo de su objetivo y deja quieto lo demás. Sale gratis y consigue lo mismo.
Si tu cartera son fondos de inversión, tienes una ventaja que los ETF no dan: los traspasos entre fondos no tributan hasta que reembolsas de verdad, así que puedes rebalancear todo lo que quieras sin pasar por Hacienda.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto conviene rebalancear?
Menos de lo que la gente cree. Las dos formas habituales son por calendario —una vez al año— o por bandas, cuando un activo se desvía más de un umbral, típicamente cinco puntos. Rebalancear muy a menudo multiplica comisiones e impuestos sin mejorar el resultado; no rebalancear nunca deja que la cartera derive hacia el activo más volátil.
¿Rebalancear aumenta la rentabilidad?
No necesariamente, y conviene desmontar ese mito. En un mercado que sube mucho tiempo seguido, rebalancear resta rentabilidad, porque vas recortando lo que sube. Lo que hace es controlar el riesgo y mantener la cartera parecida a la que decidiste: su valor está en que puedas dormir y no vender en pánico, no en ganar más.
¿Cómo lo hago sin pagar impuestos?
Tres vías, de mejor a peor. Con aportaciones nuevas, comprando lo que está por debajo. Con traspasos, si son fondos de inversión, que en España no tributan hasta el reembolso. Y si no queda otra que vender, empezando por las participaciones con menos ganancia acumulada, teniendo en cuenta que España aplica FIFO obligatorio: se venden primero las más antiguas, que suelen ser las de mayor plusvalía.
¿Y si aprovecho para vender con pérdidas?
Es una de las pocas maneras de que rebalancear salga con ventaja fiscal: aflorar una pérdida deja saldo para compensar ganancias de ese año y de los cuatro siguientes. Pero cuidado con la regla de los dos meses, porque si recompras el mismo valor dentro de la ventana la pérdida no se computa. Hay una calculadora en esta web sólo para eso.
¿Cuento el efectivo como parte de la cartera?
Depende de para qué lo tengas. El colchón de emergencia no es cartera y no debería entrar en los porcentajes; el efectivo que espera para invertirse, sí, porque si lo dejas fuera tu asignación real a bolsa es menor de la que crees. La calculadora del coste del efectivo parado ayuda a decidir dónde está esa frontera.