Mi hipoteca en la próxima revisión
Cuánto te va a subir o bajar la cuota con el euríbor real del BCE, y cuánto aguantas si sigue subiendo. Sin registro y sin dar tus datos a nadie.
Cargando el euríbor del BCE…
¿Qué es esto y cómo se usa?
Cuando toca revisión, el banco recalcula la cuota con el euríbor a 12 meses del mes que diga tu escritura, le suma tu diferencial y reparte lo que queda por pagar entre los meses que quedan. No hay más misterio: si tienes esos cuatro datos, la cuota nueva es aritmética.
Aquí el euríbor no te lo pedimos: viene de la serie mensual del Banco Central Europeo, que es la misma que publica el BOE. Tú pones el capital pendiente, el plazo que queda y tu diferencial.
La tabla de escenarios es lo importante: te dice cuánto pagarías si el euríbor subiera uno, dos o tres puntos más. Eso es lo que hay que poder aguantar, no la cuota de hoy.
Preguntas frecuentes
¿Qué euríbor usa mi banco exactamente?
El euríbor a 12 meses publicado oficialmente, normalmente el del mes que consta en la escritura: suele ser el de uno o dos meses antes de la fecha de revisión, porque el dato tiene que estar publicado en el BOE cuando el banco hace el cálculo. Mira la cláusula de revisión de tu escritura; ahí dice el mes de referencia.
¿Por qué la cuota no sube en la misma proporción que el euríbor?
Porque el interés se aplica sobre el capital que queda, y la cuota reparte además ese capital entre los meses restantes. Si te quedan pocos años, casi toda la cuota es devolución de capital y una subida del euríbor apenas se nota. Si te quedan veinticinco, se nota mucho.
Tengo cláusula suelo. ¿Sirve este cálculo?
Sirve para ver el tipo que te correspondería, pero si tu escritura tiene un tipo mínimo y el resultado queda por debajo, el banco te aplicará ese mínimo. Muchas cláusulas suelo se han anulado judicialmente por falta de transparencia; si nunca lo has revisado, merece la pena mirarlo.
¿Puede el tipo quedarse en negativo si el euríbor lo está?
En la práctica no. Con euríbor negativo el tipo aplicado baja hasta donde llegue tu diferencial, y ahí se queda: los bancos no pagan intereses al hipotecado. Este cálculo hace lo mismo, no deja el tipo bajar de cero.
¿Me conviene pasarme a tipo fijo?
Esa decisión no la resuelve un número. Un fijo te cuesta más si el euríbor se queda bajo y te sale bien si sube; lo que compras es tranquilidad, no rentabilidad. Usa la tabla de escenarios para ver qué cuota te haría daño de verdad: si esa cuota es plausible y no podrías pagarla, el fijo tiene sentido aunque salga más caro de media.
¿Y si en vez de aguantar la subida amortizo?
Es la otra palanca: amortizar capital reduce la base sobre la que se calculan los intereses. Compara antes esa opción con invertir ese mismo dinero, que es una decisión distinta con su propia calculadora.
El resultado es una estimación con el método estándar de cuota francesa. Tu recibo real puede incluir seguros vinculados, comisiones o cláusulas particulares (suelo, techo, tramo fijo) que aquí no se reflejan. La cifra oficial es siempre la que te comunique la entidad.