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Stop loss por ATR y tamaño de la posición

Coloca el stop según la volatilidad real del activo y calcula cuántas acciones comprar para no arriesgar más de un % de tu cartera.

Entrada y volatilidad

× ATR
%
Stop loss
143,00 €
Distancia: 7,00 € (4,67 %)
Position size
14 acciones
= 2100,00 € de exposición
Pérdida máxima si salta stop
98,00 €
1% del capital
¿Qué es esto y cómo se usa?

Un stop del 5% no significa lo mismo en una eléctrica que en una small cap: en la primera es un movimiento raro y en la segunda es un martes cualquiera. El ATR —el rango verdadero medio, que definió Welles Wilder en 1978— mide cuánto se mueve ese activo en un día normal, así que colocar el stop a dos o tres veces el ATR lo pone fuera del ruido del propio valor en lugar de a una distancia arbitraria.

La segunda mitad es la que de verdad protege la cartera: el tamaño de la posición. Si decides que ninguna operación puede costarte más del 1% de tu capital, la distancia al stop determina cuántas acciones puedes comprar. Cuanto más lejos esté el stop —más volátil el activo—, menos acciones. Así el riesgo por operación es constante aunque los activos no lo sean.

Con eso se evita el error más caro del inversor particular: poner el mismo importe en todo y descubrir que dos o tres posiciones volátiles concentran casi toda la pérdida posible.

Preguntas frecuentes

¿Por qué ATR y no un porcentaje fijo?

Porque el ATR se adapta a la volatilidad del activo. Un stop del 5% en una utility es amplio; en una tecnológica pequeña te saca en la primera sesión mala, y encima te saca por ruido, no porque tu idea fuera mala. Con dos o tres veces el ATR el stop está donde el precio no llega salvo que algo haya cambiado de verdad.

¿Dos veces el ATR o tres?

Dos es más ajustado —salta antes, con pérdidas menores y más veces— y tres aguanta más ruido a cambio de perder más cuando salta. La elección depende de tu plazo: cuanto más largo, más margen conviene dar. Lo que no funciona es cambiar el múltiplo a mitad de operación porque el precio se está acercando, que es la forma más habitual de convertir un plan en una esperanza.

¿Qué porcentaje de riesgo por operación es sensato?

Entre el 0,5% y el 2% del capital es el rango que se maneja habitualmente en gestión de riesgo, y cuanto más concentrada esté la cartera, más abajo conviene estar. La cuenta que importa es la agregada: diez posiciones al 2% son un 20% de la cartera en juego si todas fallan a la vez, y en una crisis fallan a la vez.

¿El stop me garantiza esa pérdida máxima?

No. Un stop de mercado se ejecuta al precio que haya cuando se toca, no al que pusiste: si el valor abre con un hueco a la baja por unos resultados o una noticia, la ejecución puede ser bastante peor. Por eso el tamaño de la posición importa más que el stop: es lo único que controlas del todo.

¿Esto sirve si invierto a largo plazo y no vendo nunca?

El stop, no; el dimensionamiento, sí. Aunque no pienses vender, saber cuánto puede caer una posición y qué parte de tu cartera representa es exactamente lo que evita quedarse con una apuesta desproporcionada sin darse cuenta. Para eso están también las calculadoras de exposición y de drawdowns.