Tu cartera frente al índice: ¿lo estás batiendo?
Compara tu cartera con el recorrido real del MSCI World, el S&P 500, el EURO STOXX 50 o el IBEX, usando tus propias operaciones y fechas.
Cargando series de los índices…
¿Qué es esto y cómo se usa?
La pregunta incómoda: ¿tu cartera lo ha hecho mejor que limitarse a comprar el índice? Casi nadie la responde bien, porque la comparación honesta no es «mi rentabilidad contra la del índice»: es qué habría pasado si ese mismo dinero, en esas mismas fechas, hubiera ido al índice.
Eso es lo que hace el modo mis operaciones reales: coge las compras, las ventas y los dividendos que tengas en Mi cartera —guardados en este navegador, no en ningún servidor— y mete cada euro en el índice el mes en que lo pusiste de verdad. Así ni te premia ni te castiga por haber aportado en un momento distinto, que es el error que arruina la mayoría de estas comparaciones. Si no tienes la cartera registrada, el modo manual te deja poner una rentabilidad media y unas aportaciones periódicas.
El dato de fondo que conviene tener presente: a plazos largos muy pocos gestores profesionales baten a su índice, y los que lo hacen rara vez repiten. Saber en qué lado estás tú es el primer paso para mejorar… o para indexarte y dejar de pelear.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi rentabilidad no coincide con la subida del índice en el mismo periodo?
Porque tú no metiste todo el dinero el primer día. Si has ido aportando, cada euro ha estado invertido un tiempo distinto y el resultado depende de cuándo entró cada uno. Esa diferencia entre la rentabilidad del vehículo y la del inversor es la que separa el TWR de la TIR, y es enorme en carteras que crecen con aportaciones.
¿Qué índice debería usar como referencia?
El que de verdad podrías haber comprado en su lugar. Si tu cartera es global, el MSCI World; si es española, el IBEX con dividendos; si es de tecnología estadounidense, compararte con el MSCI World te hará parecer mejor de lo que eres. Y siempre con dividendos reinvertidos: medirte contra un índice de precios es hacerse trampas al solitario.
¿Las series están en euros?
Sí, y eso importa. Un inversor español que compra el S&P 500 asume además el riesgo del dólar, así que la comparación justa es contra el índice convertido a euros, que es lo que se hace aquí. La única serie que se ofrece en dólares es la larga del S&P, para poder ver la historia anterior a 1999, cuando no existía el euro.
¿Cuenta las comisiones y los impuestos?
Los de tu cartera, sólo si los has anotado: las comisiones de cada operación y la retención de los dividendos. La factura fiscal de las ventas no, porque depende de tu declaración completa. El índice, en cambio, va con las comisiones reales de un ETF que lo replica, así que el proxy es algo conservador. Si quieres una comparación estricta, resta tus impuestos a mano.
Le gano al índice. ¿Significa que tengo habilidad?
Con pocos años, no necesariamente: puede ser suerte, o puede ser que hayas asumido más riesgo. Para separar una cosa de otra están el tracking error y el ratio de información, que miden si el exceso compensa lo que te has separado del índice. Con menos de una década de datos, cualquier conclusión sobre habilidad es prematura.